Especialista Consultada

La propuesta es volver a vos. Elegir la felicidad más allá de lo que suceda.

Estamos en una época de gran incertidumbre. Cierta previsibilidad que solíamos manejar quedó puesta en entredicho. Al punto de que empezamos a cuestionarnos: ¿cuántas cosas que dábamos por ciertas no lo eran tanto?, ¿cuánto sabíamos realmente?

La razón -la certidumbre- nos da una ilusión de control necesaria. Nos ayuda a enfrentar un dolor, algún peligro, pero no alcanza cuando queremos estar cerca de lo real y de la complejidad de la vida. Introducir la cuota de no control (que ahora se nos metió de prepo) nos permite tratar con lo novedoso y nos ayuda a admitir el hecho de que solo podemos abarcar un tiempo y espacio en el presente. Estar perdidas -no saber- es parte normal y productiva del estar vivas.

Ahora bien, sobre ese presente, aunque parezca acotado, podemos operar. Digamos que podemos ampliar el ancho de banda para hacerlo más elástico, flexible, cómodo. Siempre que algo nos limita, alguna inteligencia interna nos invita a que dejemos de aferrarnos a versiones viejas nuestras y que nos abramos a aspectos nuevos. Como dice nuestra experta consultada, Gaby Piccoli: “Lo bueno que nos trae la restricción es que nos lleva a que otra parte nuestra se amplíe”. Esos aspectos -los hábitos, rituales y objetos que vamos a explorar- son los que nos ayudan a sostener y expandir la seguidilla de presentes que conforman esto que llamamos vida. Tus balsas emocionales para este momento pueden ser muchas: desde una práctica cotidiana hasta la conexión con tu mundo más espiritual.

Leé la nota completa >

Shopping cart
Aún no agregaste productos.
Seguir viendo
0